Vivir en departamento o en casa ¿qué es lo mejor para ti?

Decidiste comprar tu primera vivienda o llegó el momento de mudarte. Las opciones quizá sean abrumadoras, sobre todo porque al tomar una decisión tan importante siempre queremos lo mejor. Sin embargo, el momento de buscar vivienda, lo primero que uno debe preguntarse es: ¿Debo comprar un departamento o una casa?

Aquí te ofrecemos los siguientes escenarios a tomar en consideración en esta etapa inicial de comprar tu vivienda:

La convivencia en el hogar

¿Se adapta la vivienda a tu familia? Por ejemplo, las gradas  son una preocupación para adultos mayores o niños pequeños. Este elemento no  existen en la mayoría de departamentos, dado que tienen una sola planta.

Las viviendas de una planta tienen todo al paso, por así decirlo. Inclusive, en el caso de una mudanza, basta con un buen empujón a las cosas y estas estarán en su lugar. Además, la limpieza requiere menos tiempo y es más sencilla de realizar.

Las casas de dos plantas en adelante conviene más a quienes prefieren tener espacios separados. Un punto a favor de las casas de varias plantas, es la privacidad entre el área social (cocina, sala, comedor) y los dormitorios.

Actividades fuera del hogar

Cada sector de una ciudad tiene su propio estilo de vida. En este sentido, deberás elegir el que más se adapte al tuyo. Por ejemplo, si eres un amante de los deportes al aire libre y buscas tranquilidad, un sector rodeado de naturaleza será ideal para ti.

Para las casas, es recomendable buscar una que tenga jardín. Así, los niños pueden salir a jugar y las mascotas cuentan con un espacio.

En caso de no requerir un jardín, ya sea por evitar ese mantenimiento o por gusto, un parque cercano también es una buena opción. Ahí puedes encontrar juegos recreativos o espacios para caminar, trotar o jugar un partido de fútbol o volley, por ejemplo.

Para los departamentos, las áreas verdes y recreativas se encuentran dentro del edificio. Esto implica que son zonas seguras y que reciben mantenimiento regularmente. A esto, hay que añadir que estos espacios compartidos fomentan las relaciones entre vecinos.

Es más sencillo encontrar en un edificio amenidades como piscinas, gimnasio, parrillas, salas de cine, entre otros. Por ejemplo, el edificio Status, cuenta con áreas verdes y recreativas que fueron pensadas en brindar comodidad a sus condóminos. Además, cuenta con guardianía y personal de mantenimiento.  Todo esto es posible gracias a que los costos de tener este equipamiento y servicios es mucho menor porque se distribuyen entre varias viviendas en lugar de una sola.

Viajes y ausencias prolongadas

Un viaje de trabajo, vacaciones familiares, algún malestar que requiera hospitalización. Las ausencias prolongadas pueden surgir, bien sea con planificación o sin ella. Por eso, es importante establecer unas condiciones en las que cuentes con la seguridad y tranquilidad de que tu hogar permanecerá protegido.

La seguridad que se puede implementar a las casas pueden ser: sistema de alarmas, diferentes tipos de pasadores, candados, puertas metálicas, y en caso de tener presupuesto, un guardia o cerca eléctrica.

Los edificios, en cambio, son conjuntos cerrados que suelen tener vigilancia y circuitos de cámaras. Además, al conocerse entre vecinos pueden ser de ayuda al pedirles que estén pendientes de tu departamento en tu ausencia o encargarles el cuidado de tu mascota.

Remodelaciones y reparaciones

En una casa, toda remodelación o reparación será decisión tuya. No deberás esperar por nadie que se ponga de acuerdo contigo, a excepción de tu pareja o tu familia. Sin embargo, los costos pueden ser altos y deben asumirse por completo, no son compartidos.

En departamento, si hay que hacer remodelaciones de espacios comunales, los costos se distribuyen entre los vecinos. Para ello, el requisito indispensable es que tú y tus vecinos aprendan a vivir en vecindad y a tomar decisiones en conjunto, como copropietarios del edificio.

Pago del inmueble

Es recomendable que tomes en cuenta algunos gastos adicionales cuando compares el costo de un inmueble con tu presupuesto. Además del precio de la vivienda, deberás invertir en la promesa de compraventa, el pago de impuestos municipales, los costos que generan sacar un crédito, gastos notariales, etc… Si incluyes esto en tus cálculos, evitarás cambios de planes de último momento.

Recuerda, la decisión correcta será aquella que se adapte a tu estilo de vida y  no olvides incluir los gastos extras en el presupuesto con el que cuentas.